Ayudo a empresas familiares de 10 a 100 empleados a salir del caos operativo, con la mirada de quien ha dirigido la operación completa desde dentro.
Estas son las frases que escucho una y otra vez de los dueños de empresa.
Muchas veces el “problema de ventas” en realidad es rotación de personal. Y el “problema de personal” es que la estructura de costos no da para pagar bien. Antes de resolver, hay que saber qué se está resolviendo.
El contador ve números. El de recursos humanos ve gente. El de ventas ve comercial. Yo he sido el responsable del resultado completo — en tres industrias distintas.
Director de Sucursal y Ejecutivo PyME en BBVA México. Analicé cientos de empresas por dentro: sus estados financieros, su flujo, su capacidad real de pago.
Director de Finanzas y Administración en un centro médico de alta especialidad. Ordené cobranza, flujo de efectivo y reporte de resultados a los accionistas.
Gerente General de una agencia Honda Motos. Hoy vivo todos los días lo mismo que vive mi cliente: gente, inventarios, metas y márgenes al mismo tiempo.
Cada una resuelve una etapa distinta. La mayoría empieza por el diagnóstico.
Dos a tres semanas para entender qué está pasando realmente en tu empresa, sin suposiciones.
Ejecutamos lo que el diagnóstico marcó como prioritario. Un frente a la vez, con responsable y fecha.
El director externo que tu empresa necesita pero todavía no puede contratar de planta.
Un proceso claro, para que sepas exactamente en qué te estás metiendo.
Treinta minutos, sin costo. Me cuentas qué está pasando y te digo con honestidad si puedo ayudarte o no.
Entro a la empresa, hablo con tu gente y reviso los números. Te entrego los problemas reales, priorizados.
Qué se hace primero, quién lo hace y cómo se mide. Tú decides si lo ejecutas con tu equipo o conmigo.
Si tiene sentido para ambos, me quedo dando seguimiento hasta que los cambios se sostengan solos.
Me cuentas qué está pasando en tu empresa. Si puedo ayudarte, te lo digo. Si no, también — y te oriento hacia quien sí.